2013-01-05

Acomiadament 20.000 treballadors -interins i laborals- per complir amb el dèficit.


El 2013 promet ser un any dur. S’hi auguren retallades de 4.000 milions d'euros i s'implantaran impostos que pretenen recaptar al voltant de 1.000 milions. Amb els bancs i el crèdit tancat, Mas no tindrà més remei que acudir de nou al Fons de Liquiditat Autonòmica (FLA) per demanar prestat. Es calcula que la Generalitat sol·licitarà ajuda al FLA per valor de 18.000 milions. Montoro els hi donarà a canvi de nous i durs ajustaments, tot i que el FLA es quedarà sec, perquè amb prou feines hi quedaran 5.000 milions per a la resta de comunitats. Xifra, sens dubte, insuficient.
On s'efectuaran llavors les retallades? Primer, on sempre. Sanitat, educació i serveis socials tornaran a ser víctimes de les retallades salvatges. En sanitat, per exemple, el govern vol reduir les tarifes dels centres concertats en un 5%. Amb aquesta reducció de la tarificació es pretén estalviar 200 milions més, però deixarà molts hospitals a la vora del precipici. Per compensar la situació –a la qual cal afegir els impagaments de juliol, novembre i desembre–, molts centres sanitaris hauran de tornar a ajustar les seves plantilles o reduir salaris, cosa que redundarà negativament en l'atenció als pacients. D'altres, simplement es plantejaran el tancament perquè no poden assumir aquesta nova retallada.
No obstant això, aquest nou 'tall' als serveis a les persones no serà suficient per aconseguir reduir el dèficit. Per això, la Generalitat vol obrir un segon front "aprimant l'administració" i els salaris dels funcionaris. La vicepresidenta, Joana Ortega, va anar al dret i va tenir mals presagis per al 2013. Els treballadors de l'administració catalana poden perdre de nou una paga extraordinària. De totes formes, això no és el pitjor escenari per als treballadors públics. El departament d'Economia, dirigit per Andreu Mas-Colell, ha posat el seu objectiu sobre la taula: reduir el personal de la Generalitat de 20.000 persones. Els col•lectius més afectats, els més febles: els interins i el personal laboral.
El conjunt dels treballadors públics de la Generalitat han patit retallades salarials i han perdut una paga. Els interins s'han endut la pitjor part perquè van haver de suportar una reducció salarial del 15% el 2012. El 2013 poden acabar al carrer. Mas-Colell proposa l'acomiadament de 20.000 treballadors interins i laborals, cosa que implicaria un substancial estalvi a les arques públiques, tot i que el cost social seria indescriptible.
La democristiana Ortega advoca per una negociació amb els sindicats que aniria en la línia de reduir el nombre d'acomiadats a canvi d'augmentar les retallades salarials per al conjunt dels treballadors. Amb aquest plantejament, vicepresidència espera reduir el nombre d'acomiadaments a la meitat, és a dir 10.000 treballadors, interins en la seva majoria.
En converses no oficials, sindicats i administració estan explorant iniciar un procés de prejubilacions per al personal de més de 60 anys i amb 38 anys cotitzats. Amb aquesta mesura, que es podria incloure en la retallada general reduint els acomiadaments més dolorosos, s'iniciaria una retallada de personal que no seria tan traumàtica per als treballadors.

La implantación del REcopago dificulta aún más el tratamiento contra la hepatitis C.

La implantación del copago de medicamentos de dispensación
hospitalaria dificulta aún más el tratamiento contra la hepatitis c
Las organizaciones de pacientes alertan de los efectos negativos de esta medida sobre
la salud de los pacientes. Se verán afectados fármacos para curar la hepatitis C y un antitumoral para tratar el cancer de higado, medicamentos de uso exclusivamente hospitalario.
Barcelona, 14 de diciembre de 2012.- Según se ha dado a conocer a través de los medios de
comunicación, los pacientes con hepatitis C tendrán que hacer frente al copago de los
fármacos empleados en el tratamiento de su enfermedad a pesar de ser de dispensación
hospitalaria.
El pasado 1 de diciembre, el Ministerio de Sanidad introdujo una polémica modificación en el
artículo 94bis punto 1 de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos según la
cual se abría la puerta al copago de medicamentos de dispensación ambulatoria en las
farmacias de los hospitales, un grupo de fármacos para el tratamiento de enfermedades
graves, como la infección por VIH, algunos tipo de cáncer, las hepatitis víricas, etc.
Ante la polémica, el mismo Ministerio distribuyó días después una nota de prensa en la que
aclaraba que esta medida no iba a afectar a dichos fármacos de dispensación ambulatoria sino
únicamente a un grupo de medicamentos en cuyo envase exterior presentan un cupón precinto
(etiqueta que recorta el farmacéutico en el momento de la dispensación) y que hasta este
momento se podían dispensar en farmacias comunitarias (boticas) y ahora han pasado a las de
los centros hospitalarios.
Sin embargo, en el proyecto que el Ministerio de Sanidad está preparando se recoge un listado
de medicamentos que el paciente deberá pagar a pesar de su uso hospitalario, como por
ejemplo, ribavirina, boceprevir, telaprevir e interferón pegilado alfa-2b –utilizados todos ellos en
el tratamiento de la hepatitis C– y sorafenib –un antitumoral utilizado para tratar el cáncer de
hígado–.
Las organizaciones de pacientes y las entidades que defienden sus derechos consideran que,
de aplicarse esta medida, se añadiría una barrera más para el acceso a un tratamiento que, de
por sí, ya resulta muy complejo. “En un momento en el que la ciencia nos ha proporcionado, y
lo seguirá haciendo, fármacos que mejoran significativamente la probabilidad de curar la
hepatitis C, una medida como ésta resulta extremadamente contraproducente para que las y
los pacientes que más los necesitan puedan acceder a ellos”, ha declarado Josefina García,
presidenta de la Asociación Catalana de Enfermos de Hepátitis (ASSCAT).
Aunque el proyecto contempla una aportación reducida para estos fármacos, las
organizaciones de pacientes denuncian que el coste acumulado del copago podría resultar muy
elevado para el paciente. Por un lado, al tratarse de terapias combinadas administradas
durante un largo periodo de tiempo, que incluyen dos o tres fármacos de varias tomas diarias,
la carga económica se multiplica. A esto se añade el copago de los medicamentos adicionales
que han de utilizarse para manejar los efectos secundarios, muy habituales en este tipo de
terapias. Por no mencionar que en algunas comunidades autónoma los pacientes tendrán que
pagar además 1 euro por cada una de las múltiples recetas necesarias para adquirir dichos
medicamentos.
Las organizaciones entienden que esta medida menoscaba una vez más el derecho a la salud.
“Cualquier barrera económica en el acceso a la sanidad comporta la exclusión de los grupos
más desfavorecidos que, en el caso de la hepatitis C, supone un buen porcentaje de las
personas afectadas, entre ellas las coinfectadas por VIH”, ha señalado Montse Pineda,
presidenta del Comitè 1r de Desembre, la plataforma unitaria de ONG de VIH/sida de Cataluña.
Las entidades no entienden la justificación de esta medida. Si el copago se ha presentado
como una medida para disuadir el consumo poco responsable de medicamentos por parte de
los pacientes, resulta difícil de entender que se aplique para enfermedades que, de no tratarse,
pueden ser mortales. “Bajo el pretexto de la austeridad se camuflan medidas que,
históricamente, han demostrado tener una dudosa eficacia. Disuadir económicamente al
paciente no solo no ahorra dinero, sino que conlleva un mayor gasto sanitario a medio y largo
plazo”, declara Juanse Hernández, presidente del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del
VIH (gTt-VIH).
Por todos estos motivos, las organizaciones instan al Ministerio de Sanidad a que reconsidere
su proyecto. “Obstaculizar el tratamiento de la hepatitis C con medidas como esta supone
ignorar las ventajas que implica en términos de menos ingresos hospitalarios, menos
tratamientos para las complicaciones, como el cáncer, y menos trasplantes hepáticos, que no
solo significan un ahorro en el gasto sanitario, sino que suponen un enorme beneficio para la
salud pública”, ha explicado Antonio Bernal, presidente de la Federación Nacional de Enfermos
y Trasplantados Hepáticos (FNETH).

Quieren pacientes pacientes!

Los administradores del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, no suficientemente contentos con recortar y privatizar la sanidad pública, con lo que eso representa para la gente enferma, ahora están intentando controlar las asociaciones de pacientes a través del nuevo Consell Consultiu de Pacients de Catalunya (CCPC). Para las asociaciones de pacientes que sobrevivimos a los años de maltrato del gobierno tripartito (Iniciativa Legislativa Popular saboteada, Resolución 203/VIII incumplida, acoso y amenazas cuando denunciábamos la falta de atención, la estrecha relación del gobierno con las farmacéuticas, el trato vejatorio del Insititut Català d’Avaluacións Médiques – ICAM-, etc.), este nuevo Consell nos trae recuerdos. Y segundas partes nunca son buenas y menos con CiU.
Pero lo interesante de este segundo intento por controlar las asociaciones de pacientes es que las personas encargadas de hacerlo son las mismas que durante el tripartito: el Dr Josep M. Argimon, entonces Gerente de Planificación, Compras y Evaluación del Servei Català de la Salut, y que ahora es el consejero delegado de l’Agencia d’Informació, Avaluació i Qualitat en Salut del Departament de Salut, y el Dr Albert Jovell, que entonces era el autoproclamado presidente del Foro Español de Pacientes y ahora también es el autoproclamado presidente del Fòrum Català de Pacients (“la única representación legítima de los pacientes en Catalunya” según el Departament de Salut).
Argimon es conocido por su estilo contenido, digno de su educación anglosajona, pero que utiliza todos los medios necesarios para controlar y manipular las asociaciones de pacientes (menos su huída rápida del memorable encierro, llevado a cabo en enero del 2010, en la Consellería de Salut, por las asociaciones de enfermos de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) y Fibromialgia (FM) exigiendo, después de demasiadas reuniones con el Dr. Argimon, una reunión con la entonces Consellera Geli).
Pero el personaje más interesante en todo esto es Albert Jovell, que aunque se autoproclamó presidente de los Foros de Pacientes, es totalmente desconocido por las asociaciones de enfermos, pero muy conocido por las farmacéuticas por su Universidad de Pacientes con su Aula Novartis de Asma, Aula Almirall de Enfermedades Respiratorias, Aula Abbott de Dolor, Aula Janssen-Cilag de TDHA y el Aula Abbott de Ética entre otras, “universidad” que, según el periodista de investigación Miguel Jara, fue una iniciativa del PSOE-PSC. Después de impulsar la carrera de la entonces consellera Geli, ahora Jovell colabora en equipo con el conseller Boi Ruiz dando charlas con títulos tan perversos y culpabilizantes en tiempos de recortes como "¿Cómo conseguir pacientes co-responsables?"
Ante este nuevo intento de manipulación del Departament de Salut a través de este nuevo Consell Consultiu, la asociación de enfermos de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), la Asocpepoc, está exigiendo, desde el mes de julio, la impugnación de Albert Jovell como vicepresidente del CCPC porque, como dicen en sus reiterados correos al Departament de Salut: "…el Dr. Jovell no puede representar a las asociaciones de enfermos de Catalunya porque sus actuaciones han perjudicado gravemente a los enfermos crónicos discapacitados…y porque le motivan otros intereses más allá de la salud". También denuncian al Dr. Jovell porque apoya la actual metodología del ICAM en sus evaluaciones médicas, trato que ha sido denunciando no solo por enfermos y colectivos de abogados, sino también criticado por el mismo Parlament de Catalunya que votó, por unanimidad, el 21 de mayo del 2008 en la Resolución 203/VIII, cambios en la metodología del ICAM para un mejor trato con los enfermos de SFC y de FM, resolución que no ha sido cumplida.
¿Por qué hay asociaciones de pacientes que aún confían en el Departament de Salut o que colaboran con ellos? Hay que tener en cuenta que la gente con enfermedades crónicas en Catalunya, en general, viven con dificultades económicas porque muchos de ellos no pueden continuar trabajando. Muchos de estos enfermos no tienen pensiones y los que las tienen, son mínimas. Y a esto se añaden los costes de estar enfermo: pagar cuidados que el Estado no da (la Ley de Dependencia no cubre ni a los grandes dependientes y menos a los enfermos crónicos) y pagar tratamientos médicos, muchos de los cuales no cubre la Seguridad Social. En esta realidad, las asociaciones no pueden subsistir con las cuotas de sus socios y necesitan subvenciones de la Generalitat para dar servicios de información y apoyo a sus socios. Esto pone a las asociaciones en una situación comprometida.
Claro que hay asociaciones, como la Asocpepoc, que alzan su voz valientemente, y también otras que decidimos funcionar por internet y de otras maneras sin costes para así seguir siendo realmente independientes. Independientes de este gobierno neoliberal. Porque nosotros no somos pacientes pacientes. Somos pacientes independientes e insumisos.

La quiebra de una fundación denuncia destapa otro gran fraude en la sanidad catalana.

La quiebra de Instituto de Alta Tecnología (IAT), una fundación creada en 2001 para construir y gestionar un pionero centro de diagnóstico por imagen en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB, en sus siglas en catalán), ha hecho aflorar un nuevo fraude millonario de dinero público en la sanidad catalana. El IAT tenía que ser un modelo de excelencia y una brillante colaboración entre el sector público y el privado. Formada por tres hospitales financiados por la Generalitat —Mar, Clínic y Vall d’Hebron— y un holding privado —CRC, empresa líder en Cataluña en el sector—, la fundación acabó sin embargo solicitando el concurso de acreedores en octubre de 2011.
La causa de ello no fueron los recortes. Ni siquiera la escasez de recursos para la investigación. Según el administrador concursal de IAT y la auditoría Faura-Casas, a la que el Juzgado de Primera Instancia 46 de Barcelona ha encargado un peritaje, CRC se aprovechó de su control sobre la fundación para obtener irregularmente de ella cuantiosos recursos e incluso desvió hacia sus empresas filiales subvenciones y todo tipo de materiales comprados con fondos públicos, todo ello en medio de un caos de gestión —cuentas no depositadas, “cifras inconsistentes”, ingresos y gastos que no cuadraban...— en el que ahora los técnicos tratan de poner un poco de orden.
En total, el administrador concursal, estima en 5,3 millones el dinero que el grupo CRC debe a la fundación. La mitad de este importe proviene de un crédito blando concedido en 2002 por el entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología. Por todo ello, el administrador considera que “existen motivos para fundamentar la calificación culpable del concurso”, es decir, que pueden existir responsabilidades por parte de los gestores de CRC. Lo sucedido tampoco deja en muy buen lugar a los patronos de los tres hospitales públicos afectados, cuya falta de control o complacencia permitió todo lo ocurrido.
La malograda historia del IAT arranca en julio de 2001, cuando una filial del grupo CRC —CRC Mar— y el Instituto Municipal de Asistencia Sanitaria —IMAS, empresa del Ayuntamiento de Barcelona que entonces gestionaba el hospital del Mar— crearon la fundación IAT. A los dos socios fundadores, a IAT se sumaron el hospital Clínic en enero de 2003 y el de la Vall d’Hebron en octubre de 2004. En todos los casos la aportación inicial fue de 60.010 euros, ampliada con otros 100.000 euros por actor en 2005, dinero que los centros ya pueden dar por perdidos.
Pese a que CRC solo aportó una cuarta parte de estos fondos iniciales, los hospitales le cedieron el control de la fundación en un contrato firmado en abril de 2002 que daba a CRC Corporación Sanitaria —la matriz del holding— los poderes “de dirección, gestión, administración y dirección médica” de IAC. El administrador destaca la paradoja de que el contrato fuera firmado por los dos máximos ejecutivos de CRC, Carlos Sanpons y Norberto Galindo. El primero —consejero y presidente de la matriz, CRC Corporación Sanitaria— lo hizo en representación de IAT, mientras Galindo lo hizo por el holding.
El dominio de CRC sobre la gestión del IAT le permitió obtener cuantiosos ingresos de la fundación desde el primer momento. Por el servicio de dirección, el contrato establecía 50.000 euros anuales más un importe variable por cada prueba de diagnóstico por imagen realizada, condiciones “a todas luces leoninas y perjudiciales para la fundación y en beneficio, muy lucrativo para CRC”, sostiene el administrador.
La pericial de Faura-Causas, sin embargo, alerta de que en realidad CRC cobraba mucho más a IAT por este concepto: “Los importes facturados en concepto de canon de gestión fijo (...) son sustancialmente superiores a los estipulados en el contrato”. En 2008, CRC ingresó en realidad 109.256 euros, cantidad que en 2010 subió a 111.786 euros.
Pese a todo, estas cantidades eran solo una pequeña parte del dinero público que CRC llegaría a gestionar si llegaba a construirse el ciclotrón, el proyecto por el que fue creado el propio IAT. Este equipo, un acelerador de partículas, requería una millonaria inversión que en enero de 2002 aportó el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Fue en forma de crédito de 5,79 millones de euros a devolver en 15 años sin intereses y con una carencia de tres años.
El ministerio solo impuso una condición relevante: el ciclotrón y los otros equipos médicos comprados con el crédito “debían utilizarse únicamente con fines docentes y de investigación, y no comerciales”. Las obras y la instalación de los equipos se prolongaron durante más de cuatro años, pero una vez todo en marcha CRC no tardó en saltarse la condición impuesta por el ministerio y a ofrecer a empresas del sector farmacéutico y sanitario el uso del ciclotrón. Según destaca el administrador, “la intención de la fundación no era la de dedicar única y exclusivamente el ciclotrón para fines de investigación o docentes sino, muy al contrario, para su explotación comercial”.
Los hospitales entregaron a la empresa el control absoluto de la fundación
No fue la única irregularidad cometida por CRC con relación al crédito. Según Faura-Casas, IAT “no pudo justificar la inversión por la totalidad de la cantidad prevista”, lo que provocó que el ministerio le revocara parte del crédito por 1,84 millones de euros. Tras varios escritos y negociaciones cruzados entre 2006 y 2008, IAT dejaría de devolver al Ministerio de Ciencia 2,52 millones de euros, importe aún pendiente.
Pero la más controvertida de las decisiones adoptadas por CRC como gestor de IAT aún tenía que llegar. Fue en enero de 2008 cuando la fundación vendió a una empresa filial de CRC —CRC Centro de Imagen Molecular (CRC-CIM)— el uso del ciclotrón y las ramas de actividad susceptibles de ser comercializadas. Era una operación que permitía sortear las limitaciones impuestas por el ministerio, pero para el administrador concursal suponía un fraude. CRC-CIM fue para él una sociedad “constituida con la finalidad de instrumentalizar la compra de activos a IAT, todo ello en beneficio de CRC y en muy grave perjuicio para la fundación”. La venta supuso vaciar de facto la fundación de su principal activo y cuestiona el papel de los patronos que lo permitieron, cuya función según la ley es velar por los principios fundacionales de la entidad.
El administrador concursal recurrió ante la venta del ciclotrón a CRC-CIM ante el Juzgado de lo Mercantil 6, que en una sentencia del pasado 12 de noviembre ha resuelto declararla nula. Están por ver ahora los efectos de este fallo en el proceso, con el grupo CRC en concurso de acreedores y el IAT apenas funcionando desde hace más de un año.
Tras la venta de su principal activo, la fundación IAT quedó reducida a la mínima expresión, con solo cuatro de los cerca de 40 trabajadores que llegó a tener. Según la pericial de Faura-Casas y el administrador concursal, sin embargo, CRC utilizó en esta última etapa, de 2008 a 2010, a la fundación como una especie de tapadera para comprar a coste cero todo tipo de materiales y servicios. El esquema utilizado era tan simple como lesivo para IAT y los proveedores: la fundación hacía los pedidos (que luego no pagaba), pero los materiales y servicios obtenidos iban en realidad a empresas del grupo CRC. Esta práctica causó a la fundación, según Faura-Casas, un agujero de 3,27 millones de euros. Estas prácticas fueron las que llevaron a IAT a la ruina.
No fue hasta finales de diciembre de 2010 cuando los tres hospitales públicos implicados “reaccionaron”, según el administrador concursal, “retomando el control efectivo de la fundación el 21 de febrero de 2011”. Lo tardío de la medida no logró evitar la solicitud del concurso de acreedores presentada por IAT en octubre del mismo año.

Silencio entre los implicados

Las cuantiosas pérdidas sufridas por el IAT y los hospitales públicos implicados, y el hecho de que el caso esté en los tribunales lleva a la mayoría de implicados a declinar ofrecer su versión sobre los hechos. Así lo han hecho los hospitales Clínic y Vall d'Hebron, que rechazaron comentar el papel de sus patronos en la quiebra de IAT.
Un portavoz del hospital del Mar se limitó a destacar que “los hechos corresponden al anterior equipo de gestión”. Este mismo portavoz también apuntó que el grupo CRC habría maniobrado a espaldas de los patronos, especialmente en la venta del ciclotrón a una empresa filial.
Esta versión fue desmentida por los responsables de la empresa, que aseguraron que “los patronos de IAT estuvieron en todo momento informados y aprobaron las principales decisiones y las cuentas de la entidad”. Un portavoz de CRC, hoy también en concurso de acreedores, culpó a las administraciones implicadas —Generalitat y Ayuntamiento— por haber incumplido un acuerdo que hubiera dado viabilidad al proyecto.

Silencio entre los implicados

Las cuantiosas pérdidas sufridas por el IAT y los hospitales públicos implicados, y el hecho de que el caso esté en los tribunales lleva a la mayoría de implicados a declinar ofrecer su versión sobre los hechos. Así lo han hecho los hospitales Clínic y Vall d'Hebron, que rechazaron comentar el papel de sus patronos en la quiebra de IAT.
Un portavoz del hospital del Mar se limitó a destacar que “los hechos corresponden al anterior equipo de gestión”. Este mismo portavoz también apuntó que el grupo CRC habría maniobrado a espaldas de los patronos, especialmente en la venta del ciclotrón a una empresa filial.
Esta versión fue desmentida por los responsables de la empresa, que aseguraron que “los patronos de IAT estuvieron en todo momento informados y aprobaron las principales decisiones y las cuentas de la entidad”. Un portavoz de CRC, hoy también en concurso de acreedores, culpó a las administraciones implicadas —Generalitat y Ayuntamiento— por haber incumplido un acuerdo que hubiera dado viabilidad al proyecto.

Canarias también dará tarjeta sanitaria a inmigrantes sin papeles.

 
El Gobierno de Canarias (CC-PSOE) rectificará el decreto emitido por el Gobierno de España que excluía de la cobertura sanitaria completa a los extranjeros indocumentados. Inicialmente, el ejecutivo canario dijo que iba a cumplir la ley a pesar de la objeción de decenas de médicos que argumentaron de forma contraria a su cumplimiento “por una cuestión de Derechos Humanos”. Meses después, parece haber reculado, aunque parcialmente, porque aunque recupera la cobertura completa para algunos de estos extranjeros, lo hace exigiendo la demostración de cobrar menos de 532 euros al mes y obligando a estar empadronado en Canarias desde hace más de un año.
En Euskadi también se expide una tarjeta que garantiza la universalidad de la sanidad para los extranjeros indocumentados y cuyo uso el Gobierno de España, tras un auto del Tribunal Constitucional favorable a la misma, ha circunscrito a este territorio. En Andalucía, por su parte, han ido más allá y mantienen el protocolo de actuación sanitario, el mismo que antes de entrar en vigor el decreto impulsado por el Gobierno que dirige Mariano Rajoy. Otras comunidades, como Cataluña, Galicia y Castilla y León también mantienen la atención. esta nueva regulación para los inmigrantes en Canarias tiene importantes limitaciones. La primera, que cierra los centros sanitarios a los que no puedan acreditar que ganan menos de 532 euros al mes. Sanidad considera que a partir de esa cantidad la necesidad de cobertura sanitaria gratuita no es tan perentoria. La segunda es el tiempo que llevan residiendo en Canarias. Para poder asistir al médico tendrán que demostrar que han estado empadronados, aunque sea en distintos municipios canarios, desde hace más de un año. Pero hay más: tampoco tendrán asistencia sanitaria aquellos que no puedan aportar una serie de documentos que todas las asociaciones de inmigrantes coinciden en destacar.
“Tienen que presentar un certificado de bienes de su país de origen, un certificado de renta de su país de origen, copia del pasaporte, un certificado de bienes de la dirección general del catastro de la comunidad autónoma y un certificado de ingresos de la Agencia Tributaria Estatal”, apuntó Zaira Navarro, secretaria general técnica del Servicio Canario de Salud, como requisitos documentales a aportar a la administración pública canaria. Teodoro Bongdiale, médico ecuatoguineano residente en Gran Canaria y portavoz de la federación de asociaciones africanas aseguró tener “muy malas impresiones” y añadió que “está diseñada para la estupidez”.
“¿Cómo alguien que no existe para la Administración va a obtener un certificado de ingresos de la administración?”, se pregunta Bongdiale. Igualmente, considera que “están cogiendo a los inmigrantes como banco de pruebas. Se realizan los cambios con ellos y, si funcionan, luego se extiende al resto de la ciudadanía”.
La orden anunciada el martes entrará en vigor, con probabilidad, antes del final de semana.
 
--

2012-12-11

Manifest de l'Hospital Universitari Vall d'Hebron

MANIFEST DE L'HOSPITAL UNIVERSITARI DE LA VALL D'HEBRON



Els treballadors i treballadores  del l'hospital del Vall d'Hebron volem manifestar el nostre desacord amb les mesures de reducció del pressupost, i que afecten cada cop més  als serveis bàsics de la població.

La disminució mantinguda del pressupost  en el àmbit sanitari,pot donar lloc a una notòria pèrdua de la qualitat assistencial, i pot afectar a la salut de la ciutadania, que  actualment  ja està patint endarreriments injustificables en probes diagnòstiques, en intervencions quirúrgiques  i en les programacions de consultes externes.

Durant els últims dos anys :
S'ha disminuït considerablement el nombre d’intervencions quirúrgiques /any degut al  tancament de quiròfans de tarda, per estalviar despeses de personal.
S'ha incrementat  el nombre de pacients en llista d'espera
S'han fet  tancaments  perllongats de plantes  d'hospitalització, i llits d'unitats de crítics i s'han tancat de forma permanent llits d'hospitalització.
S'ha  generat una saturació constant del Servei d’Urgències.
S'ha retallat  la despesa de la farmàcia ambulatòria  hospitalària.

També hi ha hagut repercussió en el àmbit laboral, objectivant-se una disminució de la  plantilla de de l'hospital, diverses retallades salarials, retirada de la ajuda del fons social, desaparició del complement del menjador laboral i la pràctica desaparició imminent de l'Escola Bressol.
Pensem que el prestigi del nostre Hospital, considerat de referència en el nostre país de diverses patologies greus (lesionats medul·lars,  patologia congènita cardíaca,  patologia obstètrica de risc,  patologia cerebral vascular, ortopèdia infantil,  cremats crítics,  transplantament pulmonar, renal i hepàtic infantil, osteotomia pelviana en displàsies de maluc de l'adult i  tumors orbitaris), l’elevat terciarisme i la complexitat de bona part dels processos que atenem,obliga a planificar amb màxima  prudència qualsevol decisió relativa a la disminució del seu pressupost i de  la seva activitat assistencial.


Per tots aquests motius la Junta de Personal demana que s'aturin immediatament  les mesures  que poden posar en perill  el dret a la salut de la població, i exigeix recuperar l’activitat assistencial per tal de poder oferir una  sanitat pública de qualitat . Per reforçar la nostre petició, avui es farà  una jornada de protesta de 24 hores, per la defensa d’una Sanitat Pública i de qualitat.


Us demanem doncs, l’adhesió  en forma de signatura, a aquest manifest.



Junta de Personal de l'Hospital Universitari Vall d'Hebron
Barcelona, 12 de desembre 2012

2012-12-05

DIA DE TANCAMENT-LUITA 24H A L'HOSPITAL

24h de lluita i tancament en contra de la privatització-negoci de la sanitat i recolçament a l'hospital de Sant Pau.
Dilluns 11-12-12
00:30h- Assemblea junta de personal per començar escalfar motors.

Dimarts 12-12-12
9:00h- Assemblea junta de personal amb presencia de tots els sindicats.

9:30h- Xocolatada per endolçir, escalfar cos, i escalfar motors

10:00h- Taller de pancartas, missatges i més per decoració, més tard ,nadalenca reivindicativa de l'hospital

13:00h- Assemblea amb tots els treballadors, on es llegirà comunicat en contra de totes les retallades a la sanitat i el descarat intent de privatització cada vegada més clar.
(amb estudiants de llars mundet, per fer acció conjunta, pitada en el pont de la ronda de dalt devant de l'hospital...falta confirmar per part d'ells)

16:00h- Decoració nadalenca reivindicativa de l'hospital, amb tot el que hem fet al taller del matí, per tots els centres, trauma,general,maternoinfantil.

20:30h-Algun retall de la peli: "El negoci de la salut", el passarem al hall de l'hospital general

A les 00.30 poder posem un altre tall de la peli i ens prepararem per passar la nit al hall de l'hospital.
La concentració de tot el dia es fara sempre al hall de l'hospital general, edidici d'obra vista, tal com entras a l'hospital, excepte alguna acció que es faci fora